Padre Nuestro: la oración que enseñó Jesús, frase por frase
Por Sophie · 28 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
El Padre Nuestro es la oración que Jesús enseñó a sus discípulos, recogida en los Evangelios de Mateo y Lucas. Es la oración que comparten casi todas las iglesias cristianas del mundo.
Aquí tienes el texto en la Reina-Valera 1909, el significado de cada frase, las diferencias con la versión que se reza en misa y algunas ideas para rezarlo cada día.
El Padre Nuestro en la Biblia (Reina-Valera 1909)
Mateo 6:9-13:
“Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”
En la iglesia se reza una versión litúrgica un poco distinta, pensada para decirla en común. El sentido es el mismo.
Por qué Jesús enseñó esta oración
En Mateo, el Padre Nuestro forma parte del Sermón del Monte. Justo antes, Jesús advierte contra las oraciones largas y vacías:
“Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”
Lucas cuenta otra escena: los discípulos ven orar a Jesús y le piden que les enseñe:
“Y aconteció que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.”
El Padre Nuestro frase por frase
“Padre nuestro que estás en los cielos” Hablamos a Dios como un hijo a su padre. La palabra nuestro recuerda que, aun en soledad, oramos como parte de una familia.
“santificado sea tu nombre” Santificar es reconocer como santo. La primera petición es para Dios: que su nombre sea respetado en el mundo y en nuestra vida.
“Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” Pedimos que Dios reine desde ahora y ponemos nuestros planes en sus manos.
“Danos hoy nuestro pan cotidiano” Pedimos lo necesario para hoy, un día a la vez, como el maná que Dios daba cada mañana en el desierto.
“Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores” El pecado se presenta como una deuda que no podemos pagar. Es la única frase que Jesús explica después de la oración:
“Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”
“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” Reconocemos que necesitamos a Dios para mantenernos fieles y le pedimos que nos proteja del mal. Santiago 1:13 aclara que Dios no tienta a nadie.
“porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén” La oración termina con alabanza. Esta frase final aparece en la Reina-Valera, pero no en los manuscritos más antiguos de Mateo; en la misa se dice después de una breve oración del sacerdote.
La versión que se reza en misa
En la misa no se dice el texto de la Reina-Valera palabra por palabra. Las diferencias más visibles son que se dice que estás en el cielo, en singular; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, en lugar de deudas y deudores; y no nos dejes caer en la tentación, una forma que evita pensar que Dios empuja a tentar.
El Padre Nuestro en el Evangelio de Lucas
“Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.”
Lucas da una versión más corta, sin la alabanza final, y habla de pecados donde Mateo habla de deudas.
Cómo rezar el Padre Nuestro cada día
- Rézalo despacio. Detente después de cada frase para hacerla tuya.
- Úsalo como guía. Alabanza, voluntad de Dios, necesidades, perdón y protección: cada frase puede abrir una oración personal.
- Rézalo mañana y noche. En la mañana entrega el día; en la noche invita a perdonar antes de dormir.
- Rézalo en familia. Está en plural, y los niños lo aprenden rápido.
Para empezar y terminar el día con Dios, lee también nuestra oración de la mañana y nuestra oración de la noche.
Holy Bible te muestra un versículo cada día en tu pantalla de inicio y puede leer las oraciones en voz alta.
Preguntas
¿Dónde está el Padre Nuestro en la Biblia?
En Mateo 6:9-13, dentro del Sermón del Monte, y en Lucas 11:2-4, cuando los discípulos piden a Jesús que les enseñe a orar.
¿Por qué en misa se dice ofensas y no deudas?
La versión litúrgica traduce el sentido de la frase: las deudas de las que habla Jesús son nuestras faltas. Mateo 6:14-15 usa la palabra ofensas justo después de la oración.
¿Qué significa no nos dejes caer en la tentación?
Es una petición de protección: que Dios nos sostenga en la prueba. Santiago 1:13 recuerda que Dios no tienta a nadie.
